martes, 12 de junio de 2012

PROYECTO LOOBY


El 16 de octubre de 2004, el presidente George W. Bush firmó un proyecto del lobby de Israel, el Acta Global de Revisión del Antisemitismo.


Esta legislación requiere que el Departamento de Estado norteamericano monitoree casos de antisemitismo en todo el mundo.


Monitorear el antisemitismo, eso debe definirse. ¿Cuál es la definición? Básicamente, según lo define el lobby israelí y Abe Foxman, se resume como cualquier tipo de criticismo hacia Israel o hacia los judíos.


Se convertirá en crimen para cualquier americano el decir la verdad acerca del tratamiento de los palestinos y del robo de sus tierras por parte de Israel


Será un crimen reportar la extraordinaria influencia del lobby israelí en la Casa Blanca y en el Congreso, como por ejemplo, las resoluciones escritas de la AIPAC que premian a Israel por sus crímenes de guerra contra los palestinos en Gaza, y que fueron aprobados en un 100 por ciento del Senado y en un 99 por ciento de la Cámara de Representantes mientras que el resto del mundo condenaba a Israel por su atrocidad.


Será un crimen dudar e investigar el Holocausto.



Será un crimen notar la desproporcionada representación de judíos en los medios, en las finanzas, y en la política exterior.




En otras palabras, significa el fin de la libertad de expresión, del libre cuestionamiento, y de la Primera Enmienda de la Constitución. Cualquier hecho o verdad que salpique a Israel será simplemente prohibida.



Gracias al orgullo del gobierno norteamericano, que lleva a Washington a aplicar la ley Americana sobre cualquier país y organización, ¿qué le sucederá a la Cruz Roja Internacional, a la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas, y a las diversas organizaciones de derechos humanos que han demandado investigaciones sobre el asalto militar israelí sobre la población civil de Gaza? ¿Serán todos arrestados por el terrible crimen de “excesivo” criticismo a Israel?


Este es un grave problema.




Un reciente informe de Naciones Unidas, que todavía no fue publicado en su totalidad, culpa a Israel por las muertes y heridos que tuvieron lugar en Gaza en el marco de las premisas de Naciones Unidas. El gobierno israelí respondió que el informe es “tendencioso y visiblemente desviado”, ubicándolo dentro de la categoría de excesivo criticismo y de un fuerte sentimiento anti-Israel, según el Departamento de Estado.



Israel se está saliendo con la suya con la obvia utilización del gobierno americano para silenciar a los críticos a pesar del hecho que la prensa israelí y soldados israelíes han expuesto sus atrocidades en Gaza y del premeditado asesinato de mujeres y niños solicitado por rabinos a los invasores israelíes. Estas acciones son claros crímenes de guerra.

A muchos americanos les han lavado el cerebro a través de la propaganda de que los palestinos son terroristas que amenazan al inocente Israel. Estos americanos verán la censura como una mera parte de la necesaria guerra contra el terrorismo. Aceptarán la demonización de compañeros ciudadanos que informen desagradables hechos sobre Israel y acordarán que tales personas deberían ser castigadas por ayudar y asistir a los terroristas.

Un masivo empuje está en camino para criminalizar toda crítica hacia Israel.


Profesores universitarios americanos han sido víctimas del organizado intento por eliminar todo criticismo de Israel. A Norman Finkelstein le negaron el lugar en una Universidad Católica gracias al poder del lobby israelí. Ahora el lobby israelí está detrás del profesor William Robinson de la Universidad de California (en Santa Bárbara,). El crimen de Robinson: su curso sobre asuntos mundiales incluía algunas lecturas que critican la invasión israelí a Gaza.



Criminalizar el criticismo de Israel destruye toda esperanza de tener una política exterior americana independiente que sirva a intereses americanos en lugar de israelíes en el Medio Oriente. Elimina toda posibilidad de que los americanos escapen de la cultura de la propaganda israelí.



Para mantener cautivas a las mentes americanas, el lobby trabaja para prohibir cualquier verdad o hecho desagradable que perjudique a Israel por ser antisemita. Sí se permite criticar a cualquier otro país del mundo, pero es antisemita criticar a Israel, y el antisemitismo pronto será un crimen de odio universal en el mundo occidental.




Gran parte de Europa ya ha criminalizado el dudar del Holocausto e investigarlo a fondo.
Inclusive es un crimen confirmar que haya sucedido pero concluyendo que menos de 6 millones de judíos fueron asesinados.



¿Por qué el Holocausto es un tema que está fuera de discusión? ¿Cómo es que un caso, apoyado por evidencia real, sea puesto en peligro por supuestos locos y antisemitas? Ciertamente el caso no necesita protección de un control del pensamiento.



Encarcelar personas por dudar o desear investigar, es la antítesis de la modernidad.